2 latas (15 onzas cada una) de frijoles pintos (bajos en sodio), enjuagados
1 taza de agua
1 cucharada de aceite de oliva
1 cebolla, picada fina
4 dientes de ajo, picados
1 cucharada de comino molido
1 cucharada de orégano fresco picado o 1 cucharadita de orégano seco
1 cucharadita de chile en polvo
1 cucharadita de ralladura de lima más 1 cucharada de jugo
Condimento sin sal (al gusto)
⅛ cucharadita de pimienta de cayena
2 tazas de maíz congelado
4 oz de mozzarella rallada baja en grasa
¼ taza de cilantro fresco picado
8 chiles poblanos
Salsa de tomate (Sin azúcar)
Instrucciones para la impresión en alta definición
Cubre 2 bandejas para hornear con papel de aluminio y coloca una rejilla en cada una (¡no hay problema si no tienes una rejilla!). Precalienta el horno a 425 grados. Con un machacador de papas o un tenedor, tritura la mitad de los frijoles y el agua juntos en un bol hasta que la mezcla quede casi homogénea.
Añade aceite de oliva a la sartén y añade la cebolla; cocina hasta que se ablande. Incorpora el ajo, el comino, el orégano, el chile en polvo, la ralladura de lima, ½ cucharadita de condimento sin sal y la pimienta de cayena y cocina hasta que desprenda un aroma fragante (aproximadamente 30 segundos). Incorpora la mezcla de frijoles machacados y cocina, revolviendo constantemente, hasta que casi todo el líquido se haya evaporado, de 3 a 5 minutos. Incorpora el resto de los frijoles y el maíz y cocina hasta que se calienten.
Retire la sartén del fuego y agregue el queso, el cilantro y el jugo de limón. Sazone con condimento sin sal a gusto.
Dejando el tallo intacto, corta a lo largo un lado de cada chile poblano. Calienta los chiles poblanos en el microondas en un recipiente tapado hasta que estén apenas flexibles (aproximadamente 1½ minutos). Abre los chiles poblanos con cuidado, retira las semillas y rellénalos con la mezcla de frijoles y queso. Coloca los chiles poblanos, con el lado relleno hacia arriba, en las bandejas preparadas. Hornea hasta que estén tiernos, aproximadamente de 2 a 30 minutos. ¡Sírvelos con salsa sin azúcar y disfruta!